¿Qué es una composición literaria? Como su nombre lo indica, se llama composición porque intervienen en ella varios elementos que, formando una unidad, nos ofrecen un todo coherente; se llama literaria porque se vale del lenguaje propio de la literatura para dar lo impresión estética que toda expresión literaria debe tener.
Todo escrito es una composición, sea literaria o no, que tiene que someterse a ciertas reglas; como es una comunicación de ideas, éstas deben ser claras y asimilables por el lector; tiene que reunir ciertas características para que cumplan con su misión: transmitir un pensamiento en forma eficaz, es decir, que pueda ser recibido por la persona. Toda expresión, para que se convierta en comunicación, consta de tres factores: La idea, el emisor (escritor) y el receptor (lector).
NOTA:
Una composición literaria debe tener:Solidez, claridad, orden, originalidad y armonía.
Los tratadistas de la ciencia literaria han establecido tres elementos esenciales en la composición literaria: invención, disposición y elocución. Veamos en qué consiste cada uno de estos elementos.
A. INVENCION: quiere decir estructurar, forjar, imaginar, elegir el tema sobre el cual va a versar la composición, así como las ideas que complementen dicho tema.
El TEMA: Es la idea central, nuclear, de la composición. A ese pensamiento central se van a subordinar otras ideas que harán de la composición una unidad. El tema puede ser narrativo, descriptivo, filosófico, etc. Uno de los problemas más grandes que se presentan al escritor en ciernes, es el de encontrar un tema para elaborar su composición. Para ello le recomendamos lo siguiente: piense en lo que le gusta o disgusta. Seguramente tendrá mucho que decir, tanto acerca de lo primero, como de lo segundo. También le puede ayudar a encontrar el tema la reflexión sobre lo que ha observado en su vida y que le ha impresionado, o bien cosas que sólo ha "visto", pero que no ha "observado". Los comentarios que le suscite la reflexión sobre el tema redondearán esa idea central.
Las ideas expresadas en la composición literaria deben ser:
a) CLARAS: los pensamientos deben captarse fácilmente.
b) ORIGINALES: los pensamientos deben ser propios, es decir, sin llegar
al plagio.
c) SOLlDAS: los pensamientos deben obedecer a las leyes lógicas del raciocinio, y .
d) VERDADERAS: los pensamientos deben estar de acuerdo con la realidad, o ser al menos verosímiles.
B. DISPOSICION: quiere decir poner en orden las ideas, enlazándolas y jerarquizándolas.
Esta fase de la composición literaria es muy importante. Ya que se tiene todo el material, es necesario seleccionar, discriminar las ideas para tomar en cuenta sólo aquellas que contribuyan para integrar convenientemente la composición. Es el momento de poner orden. De dividir el todo en partes y hacer de esas partes un todo. Deben seleccionarse las ideas que completen y sostengan al tema. Los pensamientos que no cumplan este requisito, se desecharon. Cada párrafo debe contener al menos una idea importante, con sus ideas secundarias, que vienen siendo los comentarios: agregados, juicios, etc.
C. ELOCUCION: quiere decir verter al papel las ideas ya dispuestas mentalmente, de tal manera que las palabras y oraciones digan exactamente lo que se quiere comunicar y no otra cosa.
Es el momento de tomar en cuenta la materia prima de la composición: el lenguaje. Hay que manejarlo correctamente. Debe dársele variedad, pero siempre que las palabras conserven propiedad y significación. Hay que atender al uso de:
a) SINONIMOS: palabras de significación semejante que sirven para enriquecer el lenguaje, para darle variedad. Si no se usan imperará la pobreza, y el aburrimiento se dejará, sentir en el lector.
b) NEOLOGISMOS: palabras nuevas.
A este respecto hay que tener mucho cuidado, pues los neologismos creados por necesidad lingüística genuina son correctos, pero aquellos que han sido creados por necesidad aparente, esnobismo, moda, etc. (es el caso de "onda", "ondón"), deben evitarse; sólo se usarán cuando sea necesario (es el caso de un diálogo en el que participen determinado tipo de personajes, cuya caracterización exige este tipo de neologismos).
c) TECNICISMOS: palabras que forman el vocabulario científico. Deben usarse sólo cuando lo requiera la composición.
d) ARCAISMOS: palabras inoperantes ya, pasadas de moda. Deben evitarse. Su uso es correcto cuando, como en el caso de los neologismos creados por necesidad artificial, el personaje lo requiera para su caracterización.
e) SIGNOS DE PUNTUACION: coma, punto y coma y punto.
f) ORTOGRAFIA: escritura correcta de las palabras.
g) FIGURAS LITERARIAS: lenguaje que expresa belleza y que afecta a la palabra, al pensamiento y o la traslación de sentido de las palabras.
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miércoles, 24 de julio de 2013
La composición literaria
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viernes, 19 de julio de 2013
La sílaba tónica
Todas las palabras se clasifican por medio de sílabas, las cuales están formadas por un ritmo y van enlazadas de forma que las consonantes se unan con las vocales para que la palabra no pierda su ritmo.
Ejemplo:
va-so, ca-sa, som-bre-ro, etc.
La sílaba tónica es aquella sílaba donde recae la fuerza del acento, no importando que el acento sea ortográfico,prosódico o diacrítico.
Ortogáfico: Es aquel que se distingue por que la tilde esta escrita, como: ár-bol.
Prosódico: Es aquel que no se ve pero se distingue por la fuerza que recae en las palabras que no tienen acento ortográfico, como: me-sa.
Diacrítico: Es aquel que se usa para distinguir palabras iguales con diferente significado, como: "¿qué es eso?" y "el que me quiere".
Entonces definimos que la sílaba tónica en una palabra es aquella sílaba que suena más fuerte que las demás.
Ejemplo:
va-so, ca-sa, som-bre-ro, etc.
La sílaba tónica es aquella sílaba donde recae la fuerza del acento, no importando que el acento sea ortográfico,prosódico o diacrítico.
Ortogáfico: Es aquel que se distingue por que la tilde esta escrita, como: ár-bol.
Prosódico: Es aquel que no se ve pero se distingue por la fuerza que recae en las palabras que no tienen acento ortográfico, como: me-sa.
Diacrítico: Es aquel que se usa para distinguir palabras iguales con diferente significado, como: "¿qué es eso?" y "el que me quiere".
Entonces definimos que la sílaba tónica en una palabra es aquella sílaba que suena más fuerte que las demás.
martes, 25 de junio de 2013
Periodo (oración compuesta)
¿Que es un periodo en una oración compuesta?
PERIODO: es el conjunto de dos o más oraciones simples unidas por yuxtaposición o coordinación.
Ejemplos:
PERIODO. Quedó aclarado que es la coordinación de dos oraciones simples. Cada una de estas oraciones simples es independiente.
a. Me acosté tarde, pero me levanté temprano.
b. Acabas la tarea y te vas a dormir.
c. Vas o Cataluña o regresas a Madrid.
d. Hojeé toda la revista y tomé varias notas.
Fíjese bien que hay dos verbos en modo personal en cada período; cada uno es el núcleo de una oración; cada oración es independiente.
PERIODO: es el conjunto de dos o más oraciones simples unidas por yuxtaposición o coordinación.
Ejemplos:
PERIODO. Quedó aclarado que es la coordinación de dos oraciones simples. Cada una de estas oraciones simples es independiente.
a. Me acosté tarde, pero me levanté temprano.
b. Acabas la tarea y te vas a dormir.
c. Vas o Cataluña o regresas a Madrid.
d. Hojeé toda la revista y tomé varias notas.
Fíjese bien que hay dos verbos en modo personal en cada período; cada uno es el núcleo de una oración; cada oración es independiente.
viernes, 21 de junio de 2013
La oración: simple y compuesta
Cada conjunto expresivo recibe el nombre de oración, cuya definición es:
ORACION es la mínima unidad de lenguaje con sentido completo; tiene sujeto y predicado; y, este último, debe llevar un verbo en modo personal. Por sentido completo debe entenderse que la persona que se está expresando asume una determinada actitud ante lo que dice, es decir, que pregunta, afirma, niega, etc. Desde este punto de vista, expresiones como: ¡Fuego! Un momento. ¡Perdón! ¡Llueve!, son oraciones porque llevan sentido en sí mismas. Se denominan psicológicas, por la actitud que toma el hablante, y unimembres, por su forma. Pero, además de llevar las características psicológicas, las oraciones también expresan juicios; estos juicios están constituidos por sujeto y predicado; a este último lo caracteriza un verbo en modo personal, es decir, conjugado, elemento esencial en las oraciones gramaticales. En el análisis del lenguaje deben tomarse en cuenta las condiciones enunciadas anteriormente para considerar como oraciones los conjuntos expresivos.
ORACION SIMPLE: es la unidad de lenguaje con sentido completo, que lleva sujeto y predicado y un verbo en modo personal.
ORACIONCOMPUESTA o CLAUSULA: es el conjunto expresivo qué lleva una oración simple, llamada principal, y una o más proposiciones.
EJEMPLOS DE:
ORACIONES SIMPLES. La característica principal de estas oraciones es que contienen un solo verbo conjugado (en modo personal):
a. El sol calienta la tierra.
b. La tierra es cultivada por los campesinos.
c. Tengo unq llave para abrir el escritorio.
d. Has de ir al consultorio inmediatamente.
e. He dicho muchas veces el discurso.
Observe cada oración; la a tiene .como verbo a "calienta"; la b, a "es cultivada" (verbo ser más participio); la c, a "tengo" (el verbo abrir está en modo infinitivo. es decir. no está conjugado; por tanto sólo tiene valor de modo personal el verbo "tengo"). La d se caracteriza porque tiene una frase verbal: "has de ir" que equivale a un solo verbo, y la “e” tiene a "he dicho", forma verbal compuesta pero con valor de un verbo.
ORACION COMPUESTA. Es la unión de una oración principal (simple) y una o vanas proposiciones.
a. La curva que aparece a la vista es muy peligrosa.
b. Te dijeron que levantaras los libros del suelo.
c. Salió corriendo porque tenía que estar en la iunta.
d. Si cooperas en tu escuela obtendrás beneficios.
e. El libro está donde lo pusi'ste.
f. Busqué los documentos en la caia que me indicaste cuando salí del restorán.
ORACION es la mínima unidad de lenguaje con sentido completo; tiene sujeto y predicado; y, este último, debe llevar un verbo en modo personal. Por sentido completo debe entenderse que la persona que se está expresando asume una determinada actitud ante lo que dice, es decir, que pregunta, afirma, niega, etc. Desde este punto de vista, expresiones como: ¡Fuego! Un momento. ¡Perdón! ¡Llueve!, son oraciones porque llevan sentido en sí mismas. Se denominan psicológicas, por la actitud que toma el hablante, y unimembres, por su forma. Pero, además de llevar las características psicológicas, las oraciones también expresan juicios; estos juicios están constituidos por sujeto y predicado; a este último lo caracteriza un verbo en modo personal, es decir, conjugado, elemento esencial en las oraciones gramaticales. En el análisis del lenguaje deben tomarse en cuenta las condiciones enunciadas anteriormente para considerar como oraciones los conjuntos expresivos.
ORACION SIMPLE: es la unidad de lenguaje con sentido completo, que lleva sujeto y predicado y un verbo en modo personal.
ORACIONCOMPUESTA o CLAUSULA: es el conjunto expresivo qué lleva una oración simple, llamada principal, y una o más proposiciones.
EJEMPLOS DE:
ORACIONES SIMPLES. La característica principal de estas oraciones es que contienen un solo verbo conjugado (en modo personal):
a. El sol calienta la tierra.
b. La tierra es cultivada por los campesinos.
c. Tengo unq llave para abrir el escritorio.
d. Has de ir al consultorio inmediatamente.
e. He dicho muchas veces el discurso.
Observe cada oración; la a tiene .como verbo a "calienta"; la b, a "es cultivada" (verbo ser más participio); la c, a "tengo" (el verbo abrir está en modo infinitivo. es decir. no está conjugado; por tanto sólo tiene valor de modo personal el verbo "tengo"). La d se caracteriza porque tiene una frase verbal: "has de ir" que equivale a un solo verbo, y la “e” tiene a "he dicho", forma verbal compuesta pero con valor de un verbo.
ORACION COMPUESTA. Es la unión de una oración principal (simple) y una o vanas proposiciones.
a. La curva que aparece a la vista es muy peligrosa.
b. Te dijeron que levantaras los libros del suelo.
c. Salió corriendo porque tenía que estar en la iunta.
d. Si cooperas en tu escuela obtendrás beneficios.
e. El libro está donde lo pusi'ste.
f. Busqué los documentos en la caia que me indicaste cuando salí del restorán.
miércoles, 19 de junio de 2013
El principito página 15 (Final)
Así podrás volver a tu tierra... — ¿Cómo lo sabes? Precisamente venía a comunicarle que, a pesar de que no lo esperaba, había logrado terminar mi trabajo. No respondió a mi pregunta, sino que añadió: —También yo vuelvo hoy a mi planeta... Luego, con melancolía: —Es mucho más lejos... y más difícil... Me daba cuenta de que algo extraordinario pasaba en aquellos momentos. Estreché al principito entre mis brazos como si fuera un niño pequeño, y no obstante, me pareció que descendía en picada hacia un abismo sin que fuera posible hacer nada para retenerlo. Su mirada, seria, estaba perdida en la lejanía. —Tengo tu cordero y la caja para el cordero. Y tengo también el bozal.
Y sonreía melancólicamente. Esperé un buen rato. Sentía que volvía a entrar en calor poco a poco: —Has tenido miedo, muchachito... Lo había tenido, sin duda, pero sonrió con dulzura: —Esta noche voy a tener más miedo... Me quedé de nuevo helado por un sentimiento de algo irreparable. Comprendí que no podía soportar la idea de no volver a oír nunca más su risa. Era para mí como una fuente en el desierto. —Muchachito, quiero oír otra vez tu risa... Pero él me dijo: —Esta noche hará un año. Mi estrella se encontrará precisamente encima del lugar donde caí el año pasado... — ¿No es cierto —le interrumpí— que toda esta historia de serpientes, de citas y de estrellas es tan sólo una pesadilla? Pero el principito no respondió a mi pregunta y dijo: —Lo más importante nunca se ve... —Indudablemente... —Es lo mismo que la flor. Si te gusta una flor que habita en una estrella, es muy dulce mirar al cielo por la noche. Todas las estrellas han florecido. —Es indudable... —Es como el agua. La que me diste a beber, gracias a la roldana y la cuerda, era como una música ¿te acuerdas? ¡Qué buena era! —Sí, cierto... —Por la noche mirarás las estrellas; mi casa es demasiado pequeña para que yo pueda señalarte dónde se encuentra. Así es mejor; mi estrella será para ti una cualquiera de ellas. Te gustará entonces mirar todas las estrellas. Todas ellas serán tus amigas. Y además, te haré un regalo... Y rió una vez más. — ¡Ah, muchachito, muchachito, cómo me gusta oír tu risa! —Mi regalo será ése precisamente, será como el agua... — ¿Qué quieres decir? La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecitas. Para los sabios las estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido... — ¿Qué quieres decir? —Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú sólo tendrás estrellas que saben reír! Y rió nuevamente. —Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno) estarás contento de haberme conocido. Serás mi amigo y tendrás ganas de reír conmigo. Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer y tus amigos quedarán asombrados de verte reír mirando al cielo. Tú les explicarás: "Las estrellas me hacen reír siempre". Ellos te creerán loco. Y yo te habré jugado una mala pasada... Y se rió otra vez. —Será como si en vez de estrellas, te hubiese dado multitud de cascabelitos que saben reír... Una vez más dejó oír su risa y luego se puso serio. —Esta noche ¿sabes? no vengas... —No te dejaré. —Pareceré enfermo... Parecerá un poco que me muero... es así. ¡No vale la pena que vengas a ver eso...! —No te dejaré. Pero estaba preocupado. —Te digo esto por la serpiente; no debe morderte. Las serpientes son malas. A veces muerden por gusto... —He dicho que no te dejaré. Pero algo lo tranquilizó. —Bien es verdad que no tienen veneno para la segunda mordedura... Aquella noche no lo vi ponerse en camino. Cuando le alcancé marchaba con paso rápido y decidido y me dijo solamente: — ¡Ah, estás ahí! Me cogió de la mano y todavía se atormentó: —Has hecho mal. Tendrás pena. Parecerá que estoy muerto, pero no es verdad. Yo me callaba. ¿Comprendes? Es demasiado lejos y no puedo llevar este cuerpo que pesa demasiado. Seguí callado. —Será como una corteza vieja que se abandona. No son nada tristes las viejas cortezas... Yo me callaba. El principito perdió un poco de ánimo. Pero hizo un esfuerzo y dijo: —Será agradable ¿sabes? Yo miraré también las estrellas. Todas serán pozos con roldana herrumbrosa. Todas las estrellas me darán de beber. Yo me callaba. — ¡Será tan divertido! Tú tendrás quinientos millones de cascabeles y yo quinientos millones de fuentes... El principito se calló también; estaba llorando.
—Es allí; déjame ir solo. Se sentó porque tenía miedo. Dijo aún: — ¿Sabes?... mi flor... soy responsable... ¡y ella es tan débil y tan inocente! Sólo tiene cuatro espinas para defenderse contra todo el mundo... Me senté, ya no podía mantenerme en pie. —Ahí está... eso es todo... Vaciló todavía un instante, luego se levantó y dio un paso. Yo no pude moverme. Un relámpago amarillo centelleó en su tobillo. Quedó un instante inmóvil, sin exhalar un grito. Luego cayó lentamente como cae un árbol, sin hacer el menor ruido a causa de la arena. Ahora hace ya seis años de esto. Jamás he contado esta historia y los compañeros que me vuelven a ver se alegran de encontrarme vivo. Estaba triste, pero yo les decía: "Es el cansancio". Al correr del tiempo me he consolado un poco, pero no completamente. Sé que ha vuelto a su planeta, pues al amanecer no encontré su cuerpo, que no era en realidad tan pesado... Y me gusta por la noche escuchar a las estrellas, que suenan como quinientos millones de cascabeles... Pero sucede algo extraordinario. Al bozal que dibujé para el principito se me olvidó añadirle la correa de cuero; no habrá podido atárselo al cordero. Entonces me pregunto: "¿Qué habrá sucedido en su planeta? Quizás el cordero se ha comido la flor..." A veces me digo: "¡Seguro que no! El principito cubre la flor con su fanal todas las noches y vigila a su cordero". Entonces me siento dichoso y todas las estrellas ríen dulcemente. Pero otras veces pienso: "Alguna que otra vez se distrae uno y eso basta. Si una noche ha olvidado poner el fanal o el cordero ha salido sin hacer ruido, durante la noche...". Y entonces los cascabeles se convierten en lágrimas... Y ahí está el gran misterio. Para ustedes que quieren al principito, lo mismo que para mí, nada en el universo habrá cambiado si en cualquier parte, quien sabe dónde, un cordero desconocido se ha comido o no se ha comido una rosa... Pero miren al cielo y pregúntense: el cordero ¿se ha comido la flor? Y veréis cómo todo cambia... ¡Ninguna persona mayor comprenderá jamás que esto sea verdaderamente importante! Este es para mí el paisaje más hermoso y el más triste del mundo. Es el mismo paisaje de la página anterior que he dibujado una vez más para que lo vean bien. Fue aquí donde el principito apareció sobre la Tierra, desapareciendo luego. Examínenlo atentamente para que sepan reconocerlo, si algún día, viajando por África cruzan el desierto. Si por casualidad pasan por allí, no se apresuren, se los ruego, y deténganse un poco, precisamente bajo la estrella. Si un niño llega hasta ustedes, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y nunca responde a sus preguntas, adivinarán en seguida quién es. ¡Sean amables con él! Y comuníquenme rápidamente que ha regresado. ¡No me dejen tan triste!
FIN
Y sonreía melancólicamente. Esperé un buen rato. Sentía que volvía a entrar en calor poco a poco: —Has tenido miedo, muchachito... Lo había tenido, sin duda, pero sonrió con dulzura: —Esta noche voy a tener más miedo... Me quedé de nuevo helado por un sentimiento de algo irreparable. Comprendí que no podía soportar la idea de no volver a oír nunca más su risa. Era para mí como una fuente en el desierto. —Muchachito, quiero oír otra vez tu risa... Pero él me dijo: —Esta noche hará un año. Mi estrella se encontrará precisamente encima del lugar donde caí el año pasado... — ¿No es cierto —le interrumpí— que toda esta historia de serpientes, de citas y de estrellas es tan sólo una pesadilla? Pero el principito no respondió a mi pregunta y dijo: —Lo más importante nunca se ve... —Indudablemente... —Es lo mismo que la flor. Si te gusta una flor que habita en una estrella, es muy dulce mirar al cielo por la noche. Todas las estrellas han florecido. —Es indudable... —Es como el agua. La que me diste a beber, gracias a la roldana y la cuerda, era como una música ¿te acuerdas? ¡Qué buena era! —Sí, cierto... —Por la noche mirarás las estrellas; mi casa es demasiado pequeña para que yo pueda señalarte dónde se encuentra. Así es mejor; mi estrella será para ti una cualquiera de ellas. Te gustará entonces mirar todas las estrellas. Todas ellas serán tus amigas. Y además, te haré un regalo... Y rió una vez más. — ¡Ah, muchachito, muchachito, cómo me gusta oír tu risa! —Mi regalo será ése precisamente, será como el agua... — ¿Qué quieres decir? La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecitas. Para los sabios las estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido... — ¿Qué quieres decir? —Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú sólo tendrás estrellas que saben reír! Y rió nuevamente. —Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno) estarás contento de haberme conocido. Serás mi amigo y tendrás ganas de reír conmigo. Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer y tus amigos quedarán asombrados de verte reír mirando al cielo. Tú les explicarás: "Las estrellas me hacen reír siempre". Ellos te creerán loco. Y yo te habré jugado una mala pasada... Y se rió otra vez. —Será como si en vez de estrellas, te hubiese dado multitud de cascabelitos que saben reír... Una vez más dejó oír su risa y luego se puso serio. —Esta noche ¿sabes? no vengas... —No te dejaré. —Pareceré enfermo... Parecerá un poco que me muero... es así. ¡No vale la pena que vengas a ver eso...! —No te dejaré. Pero estaba preocupado. —Te digo esto por la serpiente; no debe morderte. Las serpientes son malas. A veces muerden por gusto... —He dicho que no te dejaré. Pero algo lo tranquilizó. —Bien es verdad que no tienen veneno para la segunda mordedura... Aquella noche no lo vi ponerse en camino. Cuando le alcancé marchaba con paso rápido y decidido y me dijo solamente: — ¡Ah, estás ahí! Me cogió de la mano y todavía se atormentó: —Has hecho mal. Tendrás pena. Parecerá que estoy muerto, pero no es verdad. Yo me callaba. ¿Comprendes? Es demasiado lejos y no puedo llevar este cuerpo que pesa demasiado. Seguí callado. —Será como una corteza vieja que se abandona. No son nada tristes las viejas cortezas... Yo me callaba. El principito perdió un poco de ánimo. Pero hizo un esfuerzo y dijo: —Será agradable ¿sabes? Yo miraré también las estrellas. Todas serán pozos con roldana herrumbrosa. Todas las estrellas me darán de beber. Yo me callaba. — ¡Será tan divertido! Tú tendrás quinientos millones de cascabeles y yo quinientos millones de fuentes... El principito se calló también; estaba llorando.
—Es allí; déjame ir solo. Se sentó porque tenía miedo. Dijo aún: — ¿Sabes?... mi flor... soy responsable... ¡y ella es tan débil y tan inocente! Sólo tiene cuatro espinas para defenderse contra todo el mundo... Me senté, ya no podía mantenerme en pie. —Ahí está... eso es todo... Vaciló todavía un instante, luego se levantó y dio un paso. Yo no pude moverme. Un relámpago amarillo centelleó en su tobillo. Quedó un instante inmóvil, sin exhalar un grito. Luego cayó lentamente como cae un árbol, sin hacer el menor ruido a causa de la arena. Ahora hace ya seis años de esto. Jamás he contado esta historia y los compañeros que me vuelven a ver se alegran de encontrarme vivo. Estaba triste, pero yo les decía: "Es el cansancio". Al correr del tiempo me he consolado un poco, pero no completamente. Sé que ha vuelto a su planeta, pues al amanecer no encontré su cuerpo, que no era en realidad tan pesado... Y me gusta por la noche escuchar a las estrellas, que suenan como quinientos millones de cascabeles... Pero sucede algo extraordinario. Al bozal que dibujé para el principito se me olvidó añadirle la correa de cuero; no habrá podido atárselo al cordero. Entonces me pregunto: "¿Qué habrá sucedido en su planeta? Quizás el cordero se ha comido la flor..." A veces me digo: "¡Seguro que no! El principito cubre la flor con su fanal todas las noches y vigila a su cordero". Entonces me siento dichoso y todas las estrellas ríen dulcemente. Pero otras veces pienso: "Alguna que otra vez se distrae uno y eso basta. Si una noche ha olvidado poner el fanal o el cordero ha salido sin hacer ruido, durante la noche...". Y entonces los cascabeles se convierten en lágrimas... Y ahí está el gran misterio. Para ustedes que quieren al principito, lo mismo que para mí, nada en el universo habrá cambiado si en cualquier parte, quien sabe dónde, un cordero desconocido se ha comido o no se ha comido una rosa... Pero miren al cielo y pregúntense: el cordero ¿se ha comido la flor? Y veréis cómo todo cambia... ¡Ninguna persona mayor comprenderá jamás que esto sea verdaderamente importante! Este es para mí el paisaje más hermoso y el más triste del mundo. Es el mismo paisaje de la página anterior que he dibujado una vez más para que lo vean bien. Fue aquí donde el principito apareció sobre la Tierra, desapareciendo luego. Examínenlo atentamente para que sepan reconocerlo, si algún día, viajando por África cruzan el desierto. Si por casualidad pasan por allí, no se apresuren, se los ruego, y deténganse un poco, precisamente bajo la estrella. Si un niño llega hasta ustedes, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y nunca responde a sus preguntas, adivinarán en seguida quién es. ¡Sean amables con él! Y comuníquenme rápidamente que ha regresado. ¡No me dejen tan triste!
FIN
El principito página 13
Y un tren rápido iluminado, rugiendo como el trueno, hizo temblar la caseta del guardavía. —Tienen mucha prisa —dijo el principito—. ¿Qué buscan? —Ni siquiera el conductor de la locomotora lo sabe —dijo el guardavía. Un segundo rápido iluminado rugió en sentido inverso. — ¿Ya vuelve? —preguntó el principito. —No son los mismos —contestó el guardavía—. Es un cambio. — ¿No se sentían contentos donde estaban?
—Nunca se siente uno contento donde está —respondió el guardavía. Y rugió el trueno de un tercer rápido iluminado.
— ¿Van persiguiendo a los primeros vi ajeros? —preguntó el principito. —No persiguen absolutamente nada —le dijo el guardavía—; duermen o bostezan allí dentro. Únicamente los niños aplastan su nariz contra los vidrios. —Únicamente los niños saben lo que buscan —dijo el principito. Pierden el tiempo con una muñeca de trapo que viene a ser lo más importante para ellos y si se la quitan, lloran... — ¡Qué suerte tienen! —dijo el guardavía. — ¡Buenos días! —dijo el principito. — ¡Buenos días! —respondió el comerciante. Era un comerciante de píldoras perfeccionadas que quitan la sed. Se toma una por semana y ya no se sienten ganas de beber. — ¿Por qué vendes eso? —preguntó el principito. —Porque con esto se economiza mucho tiempo. Según el cálculo hecho por los expertos, se ahorran cincuenta y tres minutos por semana. — ¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos? —Lo que cada uno quiere..."Si yo dispusiera de cincuenta y tres minutos —pensó el principito— caminaría suavemente hacia una fuente..." Era el octavo día de mi avería en el desierto y había escuchado la historia del comerciante bebiendo la última gota de mi provisión de agua. — ¡Ah —le dije al principito—, son muy bonitos tus cuentos, pero yo no he reparado mi avión, no tengo nada para beber y sería muy feliz si pudiera irme muy tranquilo en busca de una fuente! —Mi amigo el zorro..., me dijo... —No se trata ahora del zorro, muchachito... — ¿Por qué? —Porque nos vamos a morir de sed... No comprendió mi razonamiento y replicó: —Es bueno haber tenido un amigo, aún si vamos a morir. Yo estoy muy contento de haber tenido un amigo zorro. "Es incapaz de medir el peligro —me dije — Nunca tiene hambre ni sed y un poco de sol le basta..." El principito me miró y respondió a mi pensamiento: —Tengo sed también... vamos a buscar un pozo. .. Tuve un gesto de cansancio; es absurdo buscar un pozo, al azar, en la inmensidad del desierto. Sin embargo, nos pusimos en marcha. Después de dos horas de caminar en silencio, cayó la noche y las estrellas comenzaron a brillar. Yo las veía como en sueño, pues a causa de la sed tenía un poco de fiebre. Las palabras del principito danzaban en mi mente. — ¿Tienes sed, tú también? —le pregunté. Pero no respondió a mi pregunta, diciéndome simplemente: —El agua puede ser buena también para el corazón... No comprendí sus palabras, pero me callé; sabía muy bien que no había que interrogarlo. El principito estaba cansado y se sentó; yo me senté a su lado y después de un silencio me dijo: —Las estrellas son hermosas, por una flor que no se ve... Respondí "seguramente" y miré sin hablar los pliegues que la arena formaba bajo la luna. —El desierto es bello —añadió el principito. Era verdad; siempre me ha gustado el desierto. Puede uno sentarse en una duna, nada se ve, nada se oye y sin embargo, algo resplandece en el silencio... —Lo que más embellece al desierto —dijo el principito— es el pozo que oculta en algún sitio... Me quedé sorprendido al comprender súbitamente ese misterioso resplandor de la arena. Cuando yo era niño vivía en una casa antigua en la que, según la leyenda, había un tesoro escondido. Sin duda que nadie supo jamás descubrirlo y quizás nadie lo buscó, pero parecía toda encantada por ese tesoro. Mi casa ocultaba un secreto en el fondo de su corazón... —Sí —le dije al principito— ya se trate de la casa, de las estrellas o del desierto, lo que les embellece es invisible. —Me gusta —dijo el principito— que estés de acuerdo con mi zorro. Como el principito se dormía, lo tomé en mis brazos y me puse nuevamente en camino. Me sentía emocionado llevando aquel frágil tesoro, y me parecía que nada más frágil había sobre la Tierra. Miraba a la luz de la luna aquella frente pálida, aquellos ojos cerrados, los cabellos agitados por el viento y me decía: "lo que veo es sólo la corteza; lo más importante es invisible... "
Como sus labios entreabiertos esbozaron una sonrisa, me dije: "Lo que más me emociona de este principito dormido es su fidelidad a una flor, es la imagen de la rosa que resplandece en él como la llama de una lámpara, incluso cuando duerme... “Y lo sentí más frágil aún. Pensaba que a las lámparas hay que protegerlas: una racha de viento puede apagarlas... Continué caminando y al rayar el alba descubrí el pozo. —Los hombres —dijo el principito— se meten en los rápidos pero no saben dónde van ni lo que quieren. . . Entonces se agitan y dan vueltas... Y añadió: — ¡No vale la pena!... El pozo que habíamos encontrado no se parecía en nada a los pozos saharianos. Estos pozos son simples agujeros que se abren en la arena. El que teníamos ante nosotros parecía el pozo de un pueblo; pero por allí no había ningún pueblo y me parecía estar soñando. — ¡Es extraño! —le dije al principito—. Todo está a punto: la roldana, el balde y la cuerda...
— ¿Van persiguiendo a los primeros vi ajeros? —preguntó el principito. —No persiguen absolutamente nada —le dijo el guardavía—; duermen o bostezan allí dentro. Únicamente los niños aplastan su nariz contra los vidrios. —Únicamente los niños saben lo que buscan —dijo el principito. Pierden el tiempo con una muñeca de trapo que viene a ser lo más importante para ellos y si se la quitan, lloran... — ¡Qué suerte tienen! —dijo el guardavía. — ¡Buenos días! —dijo el principito. — ¡Buenos días! —respondió el comerciante. Era un comerciante de píldoras perfeccionadas que quitan la sed. Se toma una por semana y ya no se sienten ganas de beber. — ¿Por qué vendes eso? —preguntó el principito. —Porque con esto se economiza mucho tiempo. Según el cálculo hecho por los expertos, se ahorran cincuenta y tres minutos por semana. — ¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos? —Lo que cada uno quiere..."Si yo dispusiera de cincuenta y tres minutos —pensó el principito— caminaría suavemente hacia una fuente..." Era el octavo día de mi avería en el desierto y había escuchado la historia del comerciante bebiendo la última gota de mi provisión de agua. — ¡Ah —le dije al principito—, son muy bonitos tus cuentos, pero yo no he reparado mi avión, no tengo nada para beber y sería muy feliz si pudiera irme muy tranquilo en busca de una fuente! —Mi amigo el zorro..., me dijo... —No se trata ahora del zorro, muchachito... — ¿Por qué? —Porque nos vamos a morir de sed... No comprendió mi razonamiento y replicó: —Es bueno haber tenido un amigo, aún si vamos a morir. Yo estoy muy contento de haber tenido un amigo zorro. "Es incapaz de medir el peligro —me dije — Nunca tiene hambre ni sed y un poco de sol le basta..." El principito me miró y respondió a mi pensamiento: —Tengo sed también... vamos a buscar un pozo. .. Tuve un gesto de cansancio; es absurdo buscar un pozo, al azar, en la inmensidad del desierto. Sin embargo, nos pusimos en marcha. Después de dos horas de caminar en silencio, cayó la noche y las estrellas comenzaron a brillar. Yo las veía como en sueño, pues a causa de la sed tenía un poco de fiebre. Las palabras del principito danzaban en mi mente. — ¿Tienes sed, tú también? —le pregunté. Pero no respondió a mi pregunta, diciéndome simplemente: —El agua puede ser buena también para el corazón... No comprendí sus palabras, pero me callé; sabía muy bien que no había que interrogarlo. El principito estaba cansado y se sentó; yo me senté a su lado y después de un silencio me dijo: —Las estrellas son hermosas, por una flor que no se ve... Respondí "seguramente" y miré sin hablar los pliegues que la arena formaba bajo la luna. —El desierto es bello —añadió el principito. Era verdad; siempre me ha gustado el desierto. Puede uno sentarse en una duna, nada se ve, nada se oye y sin embargo, algo resplandece en el silencio... —Lo que más embellece al desierto —dijo el principito— es el pozo que oculta en algún sitio... Me quedé sorprendido al comprender súbitamente ese misterioso resplandor de la arena. Cuando yo era niño vivía en una casa antigua en la que, según la leyenda, había un tesoro escondido. Sin duda que nadie supo jamás descubrirlo y quizás nadie lo buscó, pero parecía toda encantada por ese tesoro. Mi casa ocultaba un secreto en el fondo de su corazón... —Sí —le dije al principito— ya se trate de la casa, de las estrellas o del desierto, lo que les embellece es invisible. —Me gusta —dijo el principito— que estés de acuerdo con mi zorro. Como el principito se dormía, lo tomé en mis brazos y me puse nuevamente en camino. Me sentía emocionado llevando aquel frágil tesoro, y me parecía que nada más frágil había sobre la Tierra. Miraba a la luz de la luna aquella frente pálida, aquellos ojos cerrados, los cabellos agitados por el viento y me decía: "lo que veo es sólo la corteza; lo más importante es invisible... "
Como sus labios entreabiertos esbozaron una sonrisa, me dije: "Lo que más me emociona de este principito dormido es su fidelidad a una flor, es la imagen de la rosa que resplandece en él como la llama de una lámpara, incluso cuando duerme... “Y lo sentí más frágil aún. Pensaba que a las lámparas hay que protegerlas: una racha de viento puede apagarlas... Continué caminando y al rayar el alba descubrí el pozo. —Los hombres —dijo el principito— se meten en los rápidos pero no saben dónde van ni lo que quieren. . . Entonces se agitan y dan vueltas... Y añadió: — ¡No vale la pena!... El pozo que habíamos encontrado no se parecía en nada a los pozos saharianos. Estos pozos son simples agujeros que se abren en la arena. El que teníamos ante nosotros parecía el pozo de un pueblo; pero por allí no había ningún pueblo y me parecía estar soñando. — ¡Es extraño! —le dije al principito—. Todo está a punto: la roldana, el balde y la cuerda...
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